Tortilla Francesa con Queso

La receta de hoy también es sencilla. Es de la B del abecedario; la A es la tortilla francesa, y esta es la misma pero con algo de queso. A mí, personalmente, me gusta bastante más. 

Nombre: Tortilla francesa con queso / Tortilla de queso
Tiempo de preparación: 15 minutos
Ingredientes (para 1 persona):
– Uno o dos huevos (dependiendo del tamaño que queráis que tenga).
– Queso  (menos el fresco, vale el que queráis).

Tortilla francesa de quesoQué pocos ingredientes, ¿eh? Bueno, es que la cosa no entraña el mayor misterio. Pero por si acaso alguien que esté leyendo esto no ha hecho una tortilla en la vida, yo pongo todo el proceso.

Esa cosa amarilla -la tortilla en sí- que no sabéis de dónde puede haber salido no es más que huevos batidos y puestos al fuego. Yo hasta que no me interesé un poco por el tema de la cocina no lo sabía, que conste, y pensaba que mis padres la hacían como por arte de magia. Lo digo en serio.

Bueno, pues cogéis uno o dos huevos y los batís. Cuando estén bien líquidos, añadid un poco de sal y aquí viene la modificación. De normal, para hacer una tortilla francesa, echáis el huevo batido en una sartén con aceite caliente; aquí vamos a añadirle trozos de queso. A mí me gusta ponerle curado o semicurado; hay gente que lo hace con mozzarella -cosa que no termino de entender, porque de sabor más bien no tiene nada-, pero nadie en su sano juicio añade queso fresco. Y esto es de lo más curioso, porque un buen bocadillo de tortilla francesa con trozos de queso fresco es maravilloso, pero cocinarlo conjuntamente es un error fatal.

Cojo el queso y corto trozos del tamaño de un imperdible, por ejemplo. Los añado al cuenco con el huevo batido, lo remuevo todo bien para que se homogenice la mezcla, ¡y ale! A la sartén, que ha estado calentando aceite mientras yo preparaba el terreno. La cantidad de aceite que tenga la sartén también depende mucho de vosotros; a más aceite, más fácil de cocinar pero peor sabor. Con demasiado poco aceite, la tortilla se secará. Así que término medio, y listos.

Al echar el huevo le dais forma tan pronto como coja un poco de consistencia. Luego le dais un par de vueltas, cuando la forma ya esté consolidada, y ya está. No dejéis que se enfríe, que la gracia es comerse el queso bien fundidito y calentito. Y si habéis acertado con el aceite y queréis quedar bien con la pareja, este es el momento de lanzar la tortilla hacia arriba para darle la vuelta acrobáticamente. ¡Mucha suerte!

Y esta es una de las muchas formas de disfrutar de la sencillez más absoluta.

Escribe tu comentario o consulta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies