Panificadora Moulinex Home Baguette OW6101

Moulinex OW6101 Panificadora | Analisis

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La Moulinex Home Baguette OW6101 fue la primera panificadora que utilicé. Como su nombre indica, se utiliza para hacer pan. Pero claro, hay panes y panes… así que las oportunidades de este aparato de Moulinex son enormes.

Tiene una potencia de 1650W. Parece un valor muy elevado -con el consiguiente gasto eléctrico que ello conlleva-, pero pensad en sus funciones. El proceso de crear pan desde cero a partir de los ingredientes es largo y podría volverse algo tedioso, en el sentido de que tenéis que crear una masa, amasarla. darle forma, hornearla… En fin, que el proceso requiere bastante trabajo, así que una potencia de este calibre supongo que es del todo imprescindible para que el pan se haga. Tiene una capacidad de 1.5 litros; en términos de espacio, sirve para crear cantidades de pan aptas para cuatro personas, o cinco que coman poco, o tres que coman mucho. Si la llenáis siendo dos, os quedaréis larguíiiiisimos. Pero si tenéis una familia como la mía, es una buena pieza.

En cuanto a accesorios, al ser una pieza tan compacta incorpora bastante pocos. De hecho, me atrevería a decir que no debería llevar ninguno, pero Mr. y Mrs. Moulinex han decidido premiarnos con un kit de baguettes, compuesto por un señalador, un pincel y un vaso. Aun así, a mí lo de las baguettes no me ha convencido en exceso, no os voy a engañar. Las que venden en los hornos de mi pueblo son de otra manera, bastante más grandes que lo que permite el tamaño de esta panificadora, que no es otro que 48,8 x 30,6 x 38 cm. Sí, es bastante grande, pero pesa únicamente 1 Kg, por lo que podréis levantarla sin haceros daño para guardarla en cualquier estantería o mueble, porque el dejarla por ahí, con ese tamaño, haría que formara parte automáticamente de la decoración de la cocina. Y no es que sea fea, pero prefiero que mis invitados se fijen en mis flores.

En cuanto a sus programas, la panificadora es muy completa. Tiene dieciséis: baguette, cocción baguette, baguette dulce, pan completo, pan francés, pan básico, pan dulce, pan rápido, pan sin gluten -el hijo celíaco del dueño de Mercadona estará de enhorabuena si los Reyes Magos le dejan esta panificadora a sus padres-, sin sal, omega 3, cocción general, pastel, mermelada, masa y pasta. Y permite programar el inicio con una antelación de hasta 12 horas, que tampoco está tan mal. Lo que sí que está mal es el recetario que trae, así como las instrucciones, que parecen traducidas con el traductor de Google. From lost to the river, dirían Mr. y Mrs. Moulinex.

Valoración personal de la panificadora Moulinex Home Baguette OW6101

Mis sensaciones tras su uso son bastante buenas, la verdad. Lo de las baguettes no me convenció del todo porque no puedo darles la forma que quiera, ya que el tamaño está bastante limitado si quiero usar la panificadora como horno. Pero es sencillísima de usar. Yo no os voy a negar que debido a mi trabajo y a mis hijos -y a mi marido, que a veces parece uno de ellos- el pan apenas lo he hecho por mí misma. Alguna vez, para saber cómo se hacía, pero siempre he sido muy de ir a la panadería y comprarlo recién hecho.

El hecho de hacerlo no me era muy tedioso, pero sí que me quitaba bastante tiempo. Con esta panificadora no vas a solucionar el segundo problema, ya que entre que amasa, reposa y cuece, el tiempo se dispara hasta las tres horas. Respecto al gusto, evidentemente el que hacía yo estaba más bueno, pero esa diferencia de sabor es muchísimo menor que la diferencia de esfuerzo: meter los ingredientes en la panificadora cuesta unos dos minutos, mientras que lo otro…

Este es otro punto fundamental: los ingredientes. No uséis químicos, porque el sabor saldrá peor. Sed inteligentes en ese sentido y dadle a la amasadora panificadora lo mismo que usaríais vosotros para cocinar pan manualmente. Luego lo notaréis, porque lo hace francamente bien.

Y para finalizar, hago el comentario del ruido. En el momento de amasar, es un tormento. Suena mucho, pero sólo durante este rato. Tanto antes como después trabaja casi en el más profundo silencio. Así que si tenéis la cocina lejos de las habitaciones, probad a programar un viernes por la noche la panificadora amasadora -introducidle los ingredientes y seleccionad el programa- y el sábado por la mañana tendréis las tostadas listas nada más salgáis de la cama, lo cual se agradeceréis cantidad.

 

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